Realmente, ¿qué puede este perro viejo, jubilado enseñar al recién llegado fresco? Bueno, un par de cosas, empezando por la accesibilidad de su rendimiento.
Fuimos más rápido y lo hicimos antes en el Corvette, y para nosotros esa es la definición de un superdeportivo superior. La diferencia de tiempo por vuelta favoreció el ZR1 por unos dos segundos, una diferencia que podría haber sido menor con más tiempo para hacernos al Viper, pero no obstante, es una cifra alarmante.
El ZR1 se siente considerablemente más ligero que su insignificante ventaja de dos kilos de peso real. Se siente más pequeño y más ágil, aunque su distancia entre ejes sea 17 centímetros más larga. La conducción de un coche de 50.000 dólares con otros 76.000 en mejoras y opciones nunca será tan especial como conducir el Viper hecho a mano, pero el ZR1 ofrece una compensación por sus raíces burguesas.
Es fuerte y aterrador cuando se quiere que así sea, y cumple como medio de transporte cuando estás cansado y quieres llegar a casa Es más fácil ver a través de, más fácil de llevar cosas en él, y más fácil confundirse entre la multitud. Es el superdeportivo perfecto para cuando no siempre tenemos la ‘sangre caliente’.
Esta es nuestra prueba final de un C6, la última palabra que obtendrá de nosotros en esta generación. Así que no te molestes por el interior barato, el navegador de la época Atari o los pésimos asientos, que, como ya hemos dicho, no lo son tanto comparados con los del Viper. Esperamos que todos los pecados que se solucionen en el nuevo C7.
En última instancia, esta prueba es sobre carretera y rendimiento en pista, y el ZR1, aunque es un poco más lento en la aceleración hasta 100 km/h que el Viper, recupera esa desventaja con la gran serpiente en el cuarto de milla y le mete un segundo al superar los 250 Km/h. También frena más y resiste mejor el trato exigente.
Algunas mejoras, como la auto-regulación de los amortiguadores magnéticos del ZR1, además de muchas décadas de desarrollo dan una sensación de sofisticación aumentada. Cuando la carrocería del Viper se tambalea sobre las superficies rugosas de la pista, la del Corvette se muestra imperturbable.
Mientras que durante las bruscas subidas del marcha en el Viper se puede poner en problemas el agarre en los momentos críticos, el ZR1 es menos rudo y con una suavidad aterciopelada en el ajuste de los elementos del embrague mantiene la potencia que fluye de manera uniforme. Hemos experimentado esto en otros productos de alto nivel de GM y consideramos que es la magia de la ingeniería.
El modo Track del ESP del Corvette es más conservador e interfiere más que el del Viper, y logramos mejores tiempos con él completamente apagado. Además de aplicar un frenado selectivo para mantener el eje trasero en su sitio, este sistmea también el acelerador, la chispa, y la entrega de combustible ajustes cuando aplicar toda la potencia disponible sólo nos daría dolores de cabeza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario